Para adquirir el lenguaje de la percusión es necesario acostumbrar la mano y el oído durante muchas horas de ensayo.
Cada ritmo tiene muchos acompañamientos. Cuando el profesor considera que se ha alcanzado el ritmo normal de iniciación, él enseña ahora los ritmos de acompañamiento individualmente a los diversos componentes del grupo para diversificar el ritmo.
Entre los ritmos que se pueden enseñar destacan "dulumba", "kakelambe", "forokorobá", "kotobá", "djole", "ulabá"y "buger".