El arte no tiene límites, no existen fronteras. Solamente hace falta voluntad y amor.
La danza, la percusión y todo el sentir africano llegan a Canarias desde Senegal de mano de los hermanos Thioune . Fruto de un largo trabajo personal en su país, emprenden ahora una nueva etapa, con la finalidad de compartir y expresar el arte con gente de diversos orígenes, con un gusto común por el ritmo y la danza.
Aunque el arte negro africano pueda nacer con las personas y crecer con sus distintas culturas, también se puede aprender y está abierto a todos. A través de la vivencia del arte y sumergidos en un ambiente intercultural, es posible conocer, aprender y disfrutar de lo bueno que te ofrece la cultura del África occidental, especialmente la senegalesa.
Con un sueño en común, unidos por el arte se crea un espacio de intercambio, acercamiento y aprendizaje de la danza, percusión y música africana .